Contáctanos
El origen del blast over está íntimamente ligado a la cultura del tatuaje tradicional (diseño clásico) y al coleccionismo de tinta. Nació de una necesidad puramente práctica en los circuitos del tatuaje pesado: personas completamente cubiertas de piezas antiguas que querían seguir tatuándose pero no deseaban pasar por dolorosas sesiones de láser ni por blockouts (bloques de negro por completo).
Los artistas empezaron a abofetear (to blast) diseños neo-tradicionales o de gráfica agresiva directamente encima de las capas viejas. Lo que empezó como una solución por falta de espacio evolucionó rápidamente hacia una corriente estética propia: un juego visual texturizado y caótico que cuenta la historia de la piel en diferentes "estratos" temporales.
El secreto de un buen blast over no es solo pinchar fuerte, sino saber jugar con lo que ya existe debajo:
Para lograr que el nuevo diseño se imponga visualmente sobre el fondo, los diseños se seleccionan buscando el máximo impacto y retención de tinta

En ONAS nos interesamos por que nuestros clientes tengan el mejor tipo de atención durante todo el proceso, por lo que estaremos encantados de responder todas tus preguntas sobre el mismo.